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Medida. El presidente Evo Morales promulgó ayer la Ley de la Madre Tierra; fue un acto emotivo en el Palacio Quemado

El presidente Evo Morales promulgó la Ley de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien. Crearán la Defensoría del Sistema y los sectores están sorprendidos

La ley de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien, promulgada por el presidente del Estado, Evo Morales, prevé la eliminación de la concentración de la propiedad de la tierra o latifundio y otros componentes en manos de propietarios agrarios y empresas, y prohíbe la introducción, producción, uso, liberación al medio y comercialización de semillas genéticamente modificadas en el territorio nacional.

En sus partes más sobresalientes la nueva norma también crea la Defensoría del Sistema, un Fondo de Justicia Climática, que establece que las tierras fiscales deben distribuirse con preferencia a mujeres y pueblos indígenas, y ordena la regulación y control de la extranjerización en la propiedad, acceso y aprovechamiento de los componentes de la Madre Tierra.

En el momento de la promulgación, Morales dijo que la normativa permite la explotación de los recursos naturales sin causar daño al medio ambiente. “Si no hay naturaleza no hay vida ni humanidad y nuestra propuesta con esta ley más bien es cómo vivir con armonía y en complementariedad (con la Madre Tierra)”, señaló.

El presidente también mencionó que la acumulación de riqueza es un factor que “destroza la naturaleza”, por ello pidió a la gente no pensar en acumular bienes para asegurar su vejez.

Señaló que para evitar ese temor el Gobierno debe garantizar una buena renta dignidad. “Ahora la tarea es implementar la ley, en el tema de minería principalmente”, precisó.

Por su lado, el vicepresidente Álvaro García Linera indicó: “Si hay que producir, hay que producir, si hay que sacar algún mineral hay que hacerlo, pero encontrando el equilibrio entre satisfacción de necesidades y cuidado de la Madre Tierra”.

Con sorpresa y a la vez con desconocimiento del contenido de la nueva ley reaccionaron ayer los líderes de los sectores productivos.

Demetrio Pérez, titular de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), dijo desconocer los alcances generales de la nueva norma, pero se refirió al tema de la prohibición de transgénicos lamentando que el Gobierno ponga trabas al desarrollo productivo.

Sin embargo, Pérez considera que muchas cosas pueden cambiar en torno a esta norma, sobre todo cuando ingrese a la fase de reglamentación donde necesariamente contará con la participación de todos los sectores involucrados. “Si vamos a seguir pensando así, prohibiendo el desarrollo, vamos a perder terreno y terminaremos dependiendo de otros países que apuestan fuerte por su desarrollo; ahí está el caso de Paraguay, que su producción crece gracias a los transgénicos”, indicó.

Mientras, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Julio Roda, se disculpó argumentando desconocer la nueva ley y por estar retornando de un viaje.

El presidente de la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol), Mario Hurtado, se limitó a señalar que se había dado un paso importante con la eliminación del instructivo para expropiar tierras mayores a 5.000 hectáreas por parte del INRA, pero que con esta nueva ley puede volver la incertidumbre.

 Puntos sugerentes de la norma  

Sagrada. La ley considera a la Madre Tierra “sagrada” y un sistema viviente dinámico conformado por la comunidad indivisible de todos los sistemas de vida y los seres vivos que tienen un destino común.

Control. La protección de sus derechos debe estar a cargo de la Defensoría de la Madre Tierra, la Fiscalía, el Tribunal Agroambiental y todas las autoridades del Estado, según la norma, aunque no se detalla desde cuándo funcionará la primera institución.

Justicia. La norma también incluye el concepto de la “justicia climática” para reconocer el derecho a reclamar un desarrollo integral del pueblo boliviano y de las personas afectadas por el cambio climático.

Recursos. Se crea además el Fondo Plurinacional de la Madre Tierra y otro de Justicia Climática para conseguir y administrar recursos económicos estatales y extranjeros con el objetivo de impulsar acciones de mitigación del cambio climático.

Distribución. También establece que las tierras fiscales serán dotadas, distribuidas y redistribuidas de manera equitativa con prioridad a las mujeres, pueblos indígenas originarios campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianas que no las posean.

Regulación. La norma establece además la regulación y el control de extranjerización en la propiedad, acceso y aprovechamiento de los componentes de la Madre Tierra y que actividades económicas como la minera y la petrolera se enmarquen en los principios de esta norma. Habrá 120 días para su reglamentación.

Medidas para garantizar alimentos

La ley de Revolución Productiva, dotación de semillas, Seguro Agrícola y el Observatorio Agroambiental son parte de las medidas que impulsa el Gobierno para garantizar la seguridad alimentaria en el país, según informó el representante del Viceministerio de Desarrollo Rural, Armando Sánchez.

El funcionario destacó el apoyo que se brinda al sector productivo del país para fortalecer la producción e incremento de productos agrícolas.

Asimismo, detalló que el Gobierno desde que se anunció el tratamiento de la Ley de Revolución Productiva apoya a los pequeños productores y a las organizaciones productivas campesinas con la ejecución de varios proyectos.

Uno de ellos, dijo que es la implementación de una empresa estratégica de semillas, la cual coadyuvará en la producción de semillas de calidad, además de producir fertilizantes y abonos orgánicos.

Por su parte, el Instituto Nacional de Seguro Agrario priorizará, en caso de desastres naturales, la atención de los pequeños productores que tengan problemas recurrentes con las condiciones climatológicas adversas. En el caso del observatorio agroambiental, permitirá desarrollar información primaria con relación a la superficie de producción, costos y demandas./ABI

Fonte: http://www.eldeber.com.bo/ley-elimina-el-latifundio-y-veta-a-los-transgenicos-/121015233320

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Inflação dos alimentos medida pelo IPCA já subiu quase 10% em dozes meses, impulsionada por produtos como grãos e legumes. É sinal de que os formuladores da política econômica precisam reforçar o apoio às políticas para a agricultura familiar, principal origem de nossos alimentos. Quanto mais batata e arroz nas gôndolas dos supermercados, menos a inflação corroerá o bolso dos brasileiros.

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Presença da agroindústria familiar no Brasil Rural Contemporâneo(2010) em Porto Alegre. Foto Cíntia Barenho/CEA

por Marcel Gomes

Ir ao supermercado virou motivo de chateação. Prova disso é que, mês após mês, quando saem os índices de preços, as pessoas se assustam com a alta dos alimentos.

Em setembro não foi diferente. O IBGE divulgou nesta sexta-feira (5) que o IPCA, o índice de inflação mais importante do país, que guia a política monetária, subiu 0,57% no mês passado e ficou 0,16 ponto percentual acima da taxa registrada em agosto.

Ainda que setores como habitação tenham pressionado o índice, mais uma vez a alimentação foi campeã, respondendo por 52% da alta. É quase o mesmo impacto apurado no mês anterior, quando os alimentos foram responsáveis por 51% da elevação do índice.

Um primeiro comentário é que não há nenhum motivo para alarde, como fazem crer alguns. O IPCA segue distante do centro da meta, que é de 4,5% no ano, mas, aos 5,28% no acumulado de 12 meses, está “dentríssimo” da margem de tolerância, de dois pontos percentuais.

Um segundo, e mais importante comentário, é que a principal razão para a alta é sazonal e/ou climática, e, portanto, tem data para acabar. Logo mais, é quase certo que alimentos que subiram muito agora, como a batata (+21%), despenquem de preço. Foi o que ocorreu em setembro com o tomate, cuja cotação caiu 13% no mês.

Mas isso também não significa que não se possa fazer nada para aliviar a chateação do consumidor. E ela não deve ser pequena. A alta dos alimentos já alcança 6,43% entre janeiro e setembro, próximo aos 7,18% verificados em todo o ano de 2011. Nos 12 meses anteriores de setembro, os alimentos já subiram 9,51%.

Uma estratégia que pouco se comenta em nosso país, pelo menos no caso dos alimentos, é atacar essa inflação pelo lado da oferta. Mais produção de batata ajudaria a segurar o IPCA em níveis suportáveis.

E quem poderia fazer isso?

Não há outra resposta que não a agricultura familiar.

Esse setor da economia, formado por propriedades de até quatro módulos fiscais e gerido pelas próprias famílias, é responsável pela maior parte dos alimentos consumidos pelos brasileiros. Segundo o Censo Agropecuário de 2006, o último disponível, vieram de propriedades familiares 87% da mandioca do país, 70% do feijão, 59% dos suínos, 58% do leite, 50% das aves, 46% do milho, 38% do café e 34% do arroz.

O surpreendente é que os agricultores e as agricultoras familiares fazem tudo isso ocupando apenas 24% da área agrícola do país, e empregando mais, 74% total de trabalhadores e trabalhadoras do campo. São 12,2 milhões de pessoas.

Diante desse cenário, resta pouca dúvida de que uma maneira de combater a inflação no país é investir na agricultura familiar – com crédito, seguro agrícola, tecnologia e infraestrutura de escoamento – para que esse setor aumente sua produção e reduza os períodos de gargalo dos produtos.

É preciso que se reconheça que a gestão que comanda o governo federal há dez anos tem o que mostrar. Quem diz isso não é só o próprio governo, mas pesquisadores do Observatório de Políticas Públicas para a Agricultura (Oppa) da Universidade Federal Rural do Rio de Janeiro.

Eles lembram que foi apenas em 2012 que completou uma década de Plano Safra da Agricultura Familiar. Só a linha de crédito do Pronaf aportará R$ 18 bilhões neste ano no setor, três vezes mais do que em 2003.

Mas é preciso mais. O grande agronegócio, por exemplo, receberá R$ 115 bilhões na atual safra, seis vezes mais do que o destinado aos agricultores familiares.

A amplitude das variações dos preços dos alimentos no IPCA indica que os formuladores da política econômica precisam reforçar seu apoio às políticas para a agricultura familiar. Afinal, se houvesse mais batata no supermercado em setembro, a inflação não teria chateado tanto os brasileiros.

Fonte: CartaMaior

Jamie Oliver denuncia uso de hidróxido de amônio nos EUAApós o chefe de cozinha e ativista Jamie Oliver descobrir – e divulgar em seu programa de TV – que a rede McDonald’s utiliza hidróxido de amônio para converter sobras de carne gordurosas em recheio para seus hambúrgueres nos Estados Unidos, a marca anunciou que mudará a receita, segundo informações do jornal Mail Online. “Estamos comendo um produto que deveria ser vendido como a carne mais barata para cachorros e, após esse processo, dão o produto para humanos”, disse Oliver. “Por que qualquer ser humano sensato colocaria carne com amônio na boca de suas crianças?”, questiona.

O processo de conversão da carne é feito por uma empresa chamada Beef Products Inc (BPI), segundo o jornal. O veículo afirma ainda que esse processo nunca foi utilizado no Reino Unido, nem na Irlanda – que utilizam a carne de produtores locais. O McDonald’s negou que tenha sito forçado a trocar sua receita por causa da campanha de Oliver. O jornal diz ainda que outras duas redes de comida rápida, Burguer King e Taco Bell, já tinham sido pressionadas e removeram o hidróxido de amônio de suas receitas.

Fonte: http://economia.terra.com.br/noticias/noticia.aspx?idNoticia=201201261711_TRR_80776024

A água potável no Brasil pode conter 22 tipos de agrotóxicos, 13 de metais pesados, 13 de solventes e seis de desinfetantes. Essa presença contaminante é tolerada até níveis fixados em uma escala oficial, que às vezes é ultrapassada por conveniências econômicas e devido a controles inadequados. Até 1977 as autoridades determinavam que a água própria para consumo humano não podia conter resíduos de mais de 12 agrotóxicos e dez metais. Nada sobre os demais. Desde então foram feitas duas atualizações, em 1990 e 2004, “legalizando” os resíduos de novos insumos químicos usados na agricultura e na indústria, lamentou Wanderlei Pignati, médico e professor da Universidade Federal do Mato Grosso (UFMT).

Em comparação, a União Europeia só admite cinco agrotóxicos, com limites inferiores aos previstos no Brasil e um total que impede que cada um chegue ao máximo tolerado, cuidado este também não adotado no Brasil. O controle de qualidade da água potável, ainda baseado em eliminar bactérias, não acompanha a crescente contaminação química, que exige equipamentos “caros e sofisticados” em medições complexas, afirmou Pignati, especialista que é referência nacional na pesquisa e na luta contra o que se considera abuso de venenos agrícolas.

O Brasil se converteu, há três anos, no maior consumidor mundial de defensivos agrícolas de cultivos, apesar de produzir, por exemplo, menos de um terço de grãos do que os Estados Unidos. É o custo da liderança em agricultura tropical, alcançado nas últimas décadas e que lhe permitiu exportar US$ 76,4 bilhões em bens deste setor no ano passado. A façanha econômica brasileira se concretizou graças a muita pesquisa agronômica e intenso emprego de fertilizantes, inseticidas, herbicidas e fungicidas, além da aposta nas monoculturas extensivas, especialmente a soja, que se converteu no principal produto das exportações, superando de longe os tradicionais café e açúcar.

O Estado do Mato Grosso, no centro oeste do país e na fronteira sudeste da Amazônia, sintetiza essa mudança ao se constituir no maior produtor nacional de soja e, por extensão, também o maior consumidor de defensivos agrícolas, denominação para os agroquímicos preferidos pelos produtores e camponeses.

Além de expandir a área plantada, o que ocorre a partir do desmatamento, o setor produtor local intensificou o uso de agrotóxicos. “Há dez anos aplicavam-se oito litros em um hectare de soja, hoje são dez litros”, disse Pignati. “Os agrotóxicos são uma droga lícita, como o álcool e o tabaco”, acrescentou ao responder uma pergunta da IPS. O modelo de desenvolvimento agrícola brasileiro estimula seu uso, isentando-os, por exemplo, do imposto comercial que, no entanto, é aplicado em medicamentos, em uma prioridade reversa, em detrimento da saúde, ressaltou o especialista.

Pignati é um dos ativistas da Campanha Permanente Contra os Agrotóxicos e Pela Vida, lançada no Mato Grosso no começo de junho, que se dedica a estudar o assunto e divulgar seus conhecimentos desde que chegou à conclusão de que é mais eficiente atacar as causas das enfermidades do que formar médicos para tratamentos individuais. Na universidade, vinculou-se ao Departamento de Saúde Coletiva. O Mato Grosso consome cerca de 150 milhões de litros de agrotóxicos por ano, equivalente a 50 litros por habitante, contra a média nacional de 5,2 litros, segundo Pignati.

É inevitável contaminar as águas em um Estado que possui milhares de nascentes fluviais que alimentam as bacias do Rio da Prata e outras quatro amazônicas, alertou Pignati. O sistema de tratamento da água para consumo da população data de “cem anos atrás” e busca retirar contaminantes por decantação, mas muitos produtos químicos escapam desse método e ficam dissolvidos na água, explicou. Seus efeitos não são apenas as diarreias, mas neurológicos, cancerígenos, endocrinológicos, psiquiátricos e sua presença persiste durante décadas.

A “disfunção endócrina”, um tema recente evidenciado pela proliferação de diabetes, hipotireoidismo e outros distúrbios, servem de alerta para esse problema, alerta o médico. O risco sanitário no Brasil aumenta pelo uso de venenos que há muito tempo foram proibidos em outros países, especialmente na Europa. O caso emblemático é o Endosulfan, um inseticida responsável por intoxicações fatais, abortos, má-formação fetal e danos aos sistemas nervoso e imunológico.

Uma resolução governamental de 2010 determina sua abolição gradual no Brasil. O Endosulfan estará proibido somente a partir de 2013, e nas próximas semeaduras ainda será permitida a utilização de 14,8 milhões de litros. Outros 13 produtos estão sendo avaliados pela Agência Nacional de Vigilância Sanitária (Anvisa). A aplicação desses venenos por meio de aviões, o que agrava a contaminação de pessoas, água e biodiversidade devido à dispersão incontrolada, é um alvo prioritário dos ambientalistas.

Uma “chuva de agrotóxicos”, lançada por um avião pulverizador, caiu em março de 2006 sobre Lucas do Rio Verde, cidade de 45 mil habitantes no norte do Mato Grosso, rodeada de soja em uma época ou de milho e algodão, em outra. A intoxicação de pessoas, animais e plantações provocou condenações e amplos debates. Outro grande impacto teve a divulgação em março de um estudo feito por Danielly Palma, coordenado por Pignati, que identificou a presença residual de agrotóxicos no leite materno de 62 mulheres examinadas no ano passado em Lucas de Rio Verde em 2010. Continue lendo »

O documentarista Silvio Tendler fala sobre seu filme/denúncia contra os rumos do modelo adotado na agricultura brasileira

Silvio Tendler é um especialista em documentar a história brasileira. Já o fez a partir de João Goulart, Juscelino Kubitschek,Carlos Mariguela, Milton Santos, Glauber Rocha e outros nomes importantes. Em seu último documentário, Silvio não define nenhum personagem em particular, mas dá o alerta para uma grave questão que atualmente afeta a vida e a saúde dos brasileiros: o envenenamento a partir dos alimentos.

Em “O veneno está na mesa”, lançado na segunda-feira (25) no Rio de Janeiro, o documentarista mostra que o Brasil está envenenando diariamente sua população a partir do uso abusivo de agrotóxicos nos alimentos. Em um ranking para se envergonhar, o brasileiro é o que mais consome agrotóxico em todo o mundo, sendo 5,2 litros a cada ano por habitante. As consequências, como mostra o documetário, são desastrosas.

Em entrevista exclusiva ao Brasil de Fato, Silvio Tendler diz que o problema está no modelo de desenvolvimento brasileiro. E seu filme, que também é um produto da Campanha Permanente Contra os Agrotóxicos e pela Vida, capitaneada por uma dezena de movimentos sociais, nos leva a uma reflexão sobre os rumos desse modelo. Confira.

Brasil de Fato – Você que é um especialista em registrar a história do Brasil, por que resolveu documentar o impacto dos agrotóxicos sobre a agricultura e não um outro tema nacional?
Silvio Tendler – Porque a partir de agora estou querendo discutir o futuro e não mais o passado. Eu tenho todo o respeito pelo passado, adoro os filmes que fiz, adoro minha obra. Aliás, meus filmes não são voltados para o passado, são voltados para uma reflexão que ajuda a construir o presente e, de uma certa forma, o futuro. Mas estou muito preocupado. Na verdade esse filme nasceu de uma conversa minha com [o jornalista e escritor] Eduardo Galeano em Montevidéu [no Uruguai] há uns dois anos atrás, em que discutíamos o mundo, o futuro, a vida. E o Galeano estava muito preocupado porque o Brasil é o país que mais consumia agrotóxico no mundo. O mundo está sendo completamente intoxicado por uma indústria absolutamente desnecessária e gananciosa, cujo único objetivo realmente é ganhar dinheiro. Quer dizer, não tem nenhum sentido para a humanidade que justifique isso que está se fazendo com os seres humanos e a própria terra. A partir daí resolvi trabalhar essa questão. Conversei com o João Pedro Stédile [coordenador do Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra], e ele disse que estavam preocupados com isso também. Por coincidência, surgiu a Campanha permanente contra os Agrotóxicos, movida por muitas entidades, todas absolutamente muito respeitadas e respeitáveis. Fizemos a parceria e o filme ficou pronto. É um filme que vai ter desdobramentos, porque eu agora quero trabalhar essas questões.

Então seus próximos documentários deverão tratar desse tema?
Pra você ter uma ideia, no contrato inicial desse documentário consta que ele seria feito em 26 minutos, mas é muita coisa pra falar. Então ficou em 50 [minutos]. E as pessoas quando viram o filme, ao invés de me dizerem ‘está muito longo’, disseram ‘está curto, você tem que falar mais’. Quer dizer, tem que discutir outras questões, e aí eu me entusiasmei com essa ideia e estou querendo discutir temas conexos à destruição do planeta por conta de um modelo de desenvolvimento perverso que está sendo adotado. Uma questão para ser discutida de forma urgente, que é conexa a esse filme, é o agronegócio. É o modelo de desenvolvimento brasileiro. Quer dizer, porque colocar os trabalhadores para fora da terra deles para que vivam de forma absolutamente marginal, provocando o inchaço das cidades e a perda de qualidade de vida para todo mundo, já que no espaço onde moravam cinco, vão morar 15? Por que se plantou no Brasil esse modelo que expulsa as pessoas da terra para concentrar a propriedade rural em poucas mãos, esse modelo de desenvolvimento, todo ele mecanizado, industrializado, desempregando mão de obra para que algumas pessoas tenham um lucro absurdo? E tudo está vinculado à exploração predatória da terra. Por que nós temos que desenvolver o mundo, a terra, o Brasil em função do lucro e não dos direitos do homem e da natureza? Essas são as questões que quero discutir.

Você também mostrou que até mesmo os trabalhadores que não foram expulsos do campo estão morrendo por aplicar em agrotóxicos nas plantações. O impacto na saúde desses agricultores é muito grande…
É mais grave que isso. Na verdade, o cara é obrigado a usar o agrotóxico. Se ele não usar o agrotóxico, ele não recebe o crédito do banco. O banco não financia a agricultura sem agrotóxico. Inclusive tem um camponês que fala isso no filme, o Adonai. Ele conta que no dia em que o inspetor do banco vai à plantação verificar se ele comprou os produtos, se você não tiver as notas da semente transgênica, do herbicida, etc, você é obrigado a devolver o dinheiro. Então não é verdade que se dá ao camponês agricultor o direito de dizer ‘não quero plantar transgênico’, ‘não quero trabalhar com herbicidas’, ‘quero trabalhar com agricultura orgânica, natural’. Porque para o banco, a garantia de que a safra vai vingar não é o trabalho do camponês e a sua relação com a terra, são os produtos químicos que são usados para afastar as pestes, afastar pragas. Esse modelo está completamente errado. O camponês não tem nenhum tipo de crédito alternativo, que dê a ele o direito de fazer um outro tipo de agricultura. E aí você deixa as pessoas morrendo como empregadas do agronegócio, como tem o Vanderlei, que é mostrado no filme. Depois de três anos fazendo a tal da mistura dos agrotóxicos, morreu de uma hepatopatia grave. Tem outra senhora de 32 anos que está ficando totalmente paralítica por conta do trabalho dela com agrotóxico na lavoura do fumo.

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Documentário: O Futuro dos Alimentos/The Future of Food
Escrito e Dirigido por: Deborah Koons – Produção: Catherine Butler

Sinopse: Vem ocorrendo uma revolução nos campos de cultivo e nas mesas de jantar da América, uma revolução que está transformando a própria natureza dos alimentos que comemos. “O Futuro dos Alimentos” oferece uma investigação aprofundada à verdade perturbadora que se encontra por detrás dos alimentos geneticamente modificados, patenteados e não rotulados, que, de forma silenciosa, têm enchido as prateleiras das lojas dos Estados Unidos durante os últimos 10 anos. Das planícies de Saskatchewan, no Canadá aos campos de Oaxaca, no México, este filme dá voz aos agricultores cujas vidas e sustento têm sido prejudicados por esta nova tecnologia.

por Esther Vivas*

Frequentemente quando se fala do impacto da crise alimentar e da dificuldade para acessar uma alimentação sã e saudável olhamos para os países do Sul. Na atualidade, 925 milhões de pessoas no mundo passam fome e estas se encontram, majoritariamente, nos países empobrecidos.

Estas circunstancias ocorrem em um período onde se produzem mais alimentos que nunca na história, com um aumento de produção de 2% nos últimos vinte anos enquanto que a população cresce a um ritmo de 1,14%. Portanto, comida existe, mas a crescente mercantilização dos alimentos têm feito que o acesso às mesmas se converta em praticamente impossível para amplas parcelas da população.

Entretanto, mais além do impacto dramático destas políticas agrícolas e alimentares na geração da fome no mundo, ha que assinalar, também, suas consequencias no aumento das mudanças climáticas, a deslocalização alimentar, a crescente descampesinação do mundo rural, a perda de agro-diversidade, etc…, especialmente nos países do sul global, mas também aqui.

Na Catalunha, por exemplo, somente 2,46% da população ativa se dedica a agricultura e esta porcentagem se reduz ano após ano, uma vez que se constata um envelhecimento progressivo do setor, já que o relevo geracional é muito escasso. Se calcula que a incorporação de jovens no campo é dez vezes inferior ao de sete anos atrás. Se em 2001, 478 jovens se somaram a atividade camponesa catalã; em 2008, somente o fizeram 49, segundo dados do sindicato Unió de Pagesos.

O empobrecimento dos camponeses é uma realidade inegável. A renda agrária na Cataluña caiu desde 2001 em 43,7%, situando-se muito abaixo da renda geral. O encarecimento dos custos de produção e a baixa remuneração que os camponeses recebem por seus cultivos seriam algumas das causas principais que explicariam essa tendência.

O sistema agro-industrial têm gerado uma progressiva desvinculação entre produção de alimentos e consumo, favorecendo a apropriação por parte de um punhado de empresas, que controlam cada um dos componentes da cadeia agroalimentar (sementes, fertilizantes, transformação, distribuição), com a conseqüente perda de autonomia dos camponeses.

Para descrever a estrutura do atual modelo de distribuição de alimentos se costuma utilizar a metáfora do “ relógio de areia”, onde umas poucas empresas monopolizam o setor gerando um gargalo da garrafa que determina a relação entre produtores e consumidores. Na atualidade, o diferencial entre o preço pago na origem, ao camponês, e o que pagamos no supermercado se situa em torno de uns 500% em média, sendo a grande distribuição quem fica com o maior lucro. Por esse motivo, os diferentes sindicatos campesinos reclamam uma Lei de Margens comerciais e que lhes pague um preço digno por seus produtos.

Frente a este modelo agrícola, desde metade dos anos 90, diferentes movimentos sociais vêm reivindicando o direito dos povos a soberania alimentar. Uma demanda que implica recuperar o controle das políticas agrícolas e alimentares, o direito a decidir sobre aquilo que comemos, que os bens naturais(água, terra, sementes…) estejam em mãos dos camponeses. Uma proposta que é baseada na solidariedade internacional e que não tem que se confundir com os discursos chauvinistas partidários do “primeiro o nosso”.

Na Catalunha, esta soberania alimentar implica o acesso a terra de quem quer incorporar-se a atividade agrícola, apostar por um banco de terras, e denunciar a crescente especulação com o território. É urgente, como reivindica a plataforma Catalã Somos o que semeamos, uma moratória de cultivo de transgênicos e deixar bem claro que a coexistência é impossível. Catalunha e Aragão são as principais zonas da União Européia onde se cultivam transgênicos, inclusive variedades proibidas em outros países. Faz falta uma nova Política Agrária Comum(PAC), enquanto soberania alimentar, priorizando uma produção, uma distribuição e um consumo de proximidade, um modelo agrícola vinculado a agroecologia, investimentos e serviços públicos e de qualidade no mundo rural e uma legislação sanitária adequada para a transformação artesã e a comercialização local.

Sem um entorno rural e camponês vivo, outro mundo e outro consumo não serão possíveis. Como diz a Via Campesina, hoje “ comer se converteu em um ato político”

*Esther Vivas é autora de ‘Do campo ao prato’ (Icaria ed. 2009). Artíigo publicado no jornal Público (edición de Catalunya)

Tradução para o português: Paulo Marques ( www.brasilautogestionario.org)

+ info: http://esthervivas.wordpress.com/portugues

Ainda pela semana da alimentação, a postagem abaixo é típica coisa de americano, mas que encontramos muitas semelhanças nas prateleiras dos supermercados brasileiros…

A vida secreta dos ingredientes – Pegue uma embalagem de biscoito em sua cozinha e dê uma lida no rótulo.

Você conhece a origem e a função de todos os ingredientes? O jornalista americano Steve Ettlinger também não sabia, mas viajou o mundo para descobrir e relatou tudo no livro Twinkie, Deconstructed (Twinkie, Desconstruído, sem edição brasileira). A ideia surgiu durante um piquenique com a família. Seu filho perguntou o que é o polissorbato 60: “Dá em árvores?” Ettlinger não soube o que responder e decidiu descobrir e compartilhar esse conhecimento com outros consumidores. Foi pesquisar a origem de todos os ingredientes do famoso bolinho recheado Twinkie, vendido há mais de 70 anos nos Estados Unidos. Em alguns casos, a origem está em refinarias de química cuja localização é protegida por leis antiterrorismo. Noutros, nas fazendas de milho e soja do Meio Oeste americano. (Ah, sim: o polissorbato 60 de certa forma dá em árvores. Trata-se de um polímero derivado de milho e óleo vegetal. É um emulsificante: faz com que a água e a gordura se combinem. No caso do Twinkie, sua função é substituir a capacidade estabilizante dos ovos e do leite, que ajudam no crescimento das massas.)

Você continua a comer Twinkies depois de conhecer seus ingredientes?
Não. Estou muito mais interessado em alimentos locais e integrais. É claro que eu já conhecia essas opções. Vivi na França por um tempo e trabalhei como cozinheiro, então eu gosto de comida de verdade. Mas agora definitivamente é algo de que preciso em minha vida. Após escrever o livro, fiquei ainda mais fã dos agricultores locais.

A comida processada é mesmo tão ruim para nós?
Essa pergunta exige uma resposta muito longa. O termo “comida processada” é amplo e pode designar muitos tipos de comida. Qualquer coisa salgada, como o bacalhau, é processada. Qualquer coisa cozida é processada, na verdade. Além disso, nós precisamos de alimentos industrializados para viajar. É por isso que a comida processada tem nos acompanhado por eras. É por isso que as pessoas inventaram o salgamento e a defumação. Isso nos deu maior liberdade de movimentação e é o que nos permitiu chegar ao século 21. No entanto, creio que há um problema quando as pessoas consomem muita comida de conveniência, especialmente salgadinhos e doces, porque elas não fornecem boas calorias, estão repletas de gordura, sódio e açúcar. O consumo desse tipo de “bobagem” deve ser diminuído. Outro ponto problemático é o grande aparato industrial necessário para produzir os ingredientes desse tipo de comida. No livro, eu exploro a origem de todas essas coisas e descubro que a maior parte da comida industrializada é feita com ingredientes que vêm de grandes petroquímicas e fábricas de químicos básicos. Veja só: 14 dos 20 produtos químicos mais usados nos Estados Unidos fazem parte direta ou indiretamente da receita do Twinkie.

Por que isso é ruim?
Primeiro, esses alimentos dependem de produtos químicos vindos do petróleo. A alta do preço do petróleo é um problema, mas não só: um dia, ele vai acabar. Segundo, esses produtos químicos são usados para produzir soja e milho, os principais ingredientes dos alimentos industrializados. De fato, oito dos ingredientes do Twinkie vêm do milho. Terceiro, é um problema depender da soja, que é importada, grande parte dela do Brasil, inclusive. Se esses produtos dependem de insumos que se tornarão mais caros ou mais raros no futuro, isso é um problema. Além disso, esse tipo de produção extensiva tende a degradar o solo. Provavelmente seria melhor para todos se usássemos menos químicos para produzir comida. Nós pagamos subsídios com nossos impostos, especialmente à indústria petroquímica, para fazer herbicidas, pesticidas e fertilizantes, que permitem produzir essa comida e vendê-la com o apoio do governo a preços artificialmente baixos.

No livro, você afirma que diretores e funcionários do setor não quiseram dar declaracões. Por que a indústria alimentícia é avessa à transparência?
Acho que eles tiveram muitos problemas no passado com pessoas apontando quanta ajuda o governo oferece a essa indústria e o quanto a comida produzida é ruim para a saúde, em contrapartida. Eles também sabem que, mesmo incentivando o consumo de novos produtos, como barras de cereais, aparentemente bons para a saúde, na verdade você pode comer castanhas e frutas e ficar bem satisfeito. Comida fresca não dá dinheiro para a indústria alimentícia. Então, a única maneira pela qual eles podem fazer dinheiro é adicionando algo pelo qual se tenha de pagar, como uma embalagem atraente. Veja os flocos de milho. As empresas ganham muito mais vendendo cereais matinais do que vendendo milho. Então, quanto mais nós discutimos e aprendemos sobre isso, pior é para a indústria. Não vale a pena para eles informar o consumidor.

Os governos estão fazendo esforços no sentido de informar o cidadão sobre a alimentação?
Esse será um ponto interessante a observar com o nosso novo presidente. Ele está recebendo muita informação de pessoas que, como eu, estão envolvidas em educar o consumidor sobre comida e alimentação saudável. Em particular, pessoas que promovem o consumo de alimentos integrais e produzidos localmente, frutas e vegetais e assim por diante. Há gente pedindo a ele que plante um jardim orgânico no quintal da Casa Branca. Algo assim não aconteceria no governo Bush nem aconteceu em outros governos. Nixon e Reagan fizeram tudo o que puderam para dar apoio através de leis e dinheiro a grandes companhias de processamento de milho e soja. Essas companhias, por sua vez, encorajaram os agricultores a plantar apenas um ou dois tipos de grão em fazendas enormes. No passado, as fazendas produziam diversos tipos de vegetais e frutas. Alguns agricultores estão voltando a fazê-lo. É nesse sentido que Barack Obama ajudará a mudar o envolvimento do governo americano na agricultura. Por sinal, temos um ministro da agricultura, mas há um movimento para mudar o título da pasta para Ministro da Alimentação e Agricultura. Acho que essa é uma grande ideia.

Qual foi a reação de seus filhos quando você explicou a eles de onde vem o polissorbato 60?
Na verdade, eles nunca gostaram de Twinkie. Em todo caso, eles não ficaram nada animados com os processos industriais envolvidos. (risos) Acho que, sem ter de treinar muito, eles sempre vão preferir comer uma maçã ou um iogurte no lugar de uma bobagem dessas.
LIVRO Twinkie, Deconstructed, Steve Ettlinger, Penguin/USA

* Texto retirado do blog http://transnet.ning.com/profiles/blogs/a-vida-secreta-dos
Publicada por Coletivo Desenvolvimento Sustentável SEMAPI

http://www.sustentabilidadesemapi.blogspot.com/

Estamos na Semana da Alimentação e parece que o artista Banksy consegue sintetizar bem esse mundo fast food globalizado

O big negócio da comida. A ‘macdonaldização’ da comida

por Raquel Ribeiro

O supermercado tem muita coisa para comprar. Mas pouca coisa para comer… E não estamos falando dos produtos da seção de limpeza ou de cosméticos. Trata-se do que está dentro de embalagens caras e sedutoras, que sugerem alimentos “frescos”, “vindos direto da fazenda”, “sustentáveis” ou “saudáveis”. Um disfarce pretensamente pastoril, a mascarar uma realidade nada bucólica: as engrenagens cruéis e antiéticas de grandes conglomerados empresariais.

A despeito do poder e da grana envolvida, muito deste drama tem sido paulatinamente discutido por uma série de audazes ativistas, escritores, cineastas e jornalistas. Estratégias, segredos e mentiras da multimilionária indústria alimentar são revelados em Food,Inc, concorrente ao Oscar de melhor documentário. Dirigido por Robert Kenner e narrado por Michael Pollan e Eric Schlosser -autores de O Dilema do Onívoro e País Fast Food, respectivamente-, o filme mostra que “um véu é deliberadamente colocado e mantido, pela indústria alimentar, entre nós e a fonte de nossa comida”. O roteiro se prende exclusivamente ao que acontece nos Estados Unidos, mas a realidade brasileira (e global) é praticamente e mesma: as terras e a produção agrícola se concentram nas mãos de poucos, a imprensa é expulsa de granjas e abatedouros, multinacionais dominam o processamento e a venda dos alimentos. E o governo tem as mãos igualmente atadas – ou no Brasil não é relevante a bancada ruralista e o lobby da agroindústria, assim como a defesa dos transgenicos e de interesses de empresas como Cargill, Monsanto e Friboi?
Pois bem, vamos aos fatos. O filme aponta que:

– Em 40 anos o modo de produção de alimentos mudou mais do que em 2000 anos de história.

– No inicio do século, um agricultor produzia o suficiente para alimentar de 6 a 8 indivíduos. Hoje, um único trabalhador rural gera “comida” para até 126 pessoas.

– O Mac Donalds é o maior comprador de carne bovina dos EUA. E um dos maiores compradores de carne de frango e de porco, batatas, tomates e até maçãs…

– Herdeiro do fast food, esse sistema alimentar industrial tem por objetivo produzir de forma rápida, barata e em grande escala. Cada trabalhador é treinado a exercer uma única tarefa (como descascar batatas ou separar a coxa da sobrecoxa). Isso permite pagar pouquíssimo e substituir a mão de obra com facilidade.

– A industria alimentar é movida apenas pelo lucro. Danem-se custos ambientais e sociais, os danos à saúde pública e os direitos dos trabalhadores e dos animais.

– Nos EUA, um pequeno grupo de grandes corporações controla quase toda a comida que circula no mundo, da semente até o supermercado. Hoje, quatro corporações controlam 80% do mercado de alimentos.

– Uma única fazendeira autorizou a entrada de Robert Kenner em sua granja. As câmeras mostraram frangos morrendo antes e durante o transporte. Conseqüência, segundo ela, da engorda rápida promovida por antibióticos colocados nas rações. A coragem da fazendeira teve um alto preço: a Pardue encerrou o contrato que tinha com ela.

– Naturalmente, o gado vive solto no pasto, comendo capim e engordando de forma gradual. Porém, o milho e a soja são subsidiados pelo governo norte-americano, alcançando preços tão ínfimos que são irresistíveis ao criador de gado. Os animais foram confinados e obrigados a se alimentar basicamente desses grãos, passando a engordar muito mais depressa. Com o tempo, sobrecarregados pelo esforço imenso para digerir o milho (sem uma moela como a das aves), os estômagos dos bovinos desenvolveram uma cepa potencialmente letal da bactéria Escherichia Coli. Quando se constatou que a superbactéria ameaçava contaminar toda a carne bovina dos EUA, em vez de mudar a dieta do gado, a indústria encontrou uma solução química: lavar toneladas de carne com milhões de litros de cloro e amoníaco.

Boa parte do que comemos hoje é geneticamente modificado (quando não é transgênico ou clonado), traz resquícios de antibióticos, pesticidas e outros venenos. E esse alimento – em especial as carnes – tem maior risco de impregnação por bactérias muitas vezes fatais. A indústria alimentícia está nos matando. O curioso é que a palavra vegetarianismo não é mencionada uma única vez nesse documentário. Nem a mãe de um menino que morreu após comer um hambúrguer de carne contaminada por E. coli pôde contar, publicamente, o que mudou na sua dieta após a desgraça. O motivo? Nos EUA dá processo! Caso da apresentadora de TV Oprah Winfrey que afirmou no ar, na época da doença da vaca louca, que nunca mais colocaria um hambúrguer na boca. Influente, corajosa e rica, respondeu ao processo e ganhou a causa, mas teve que gastar mais de um milhão de dólares com os custos judiciais do processo. E quem não tem esse poder e essa fortuna, o que fazer diante de um cenário onde aparentemente somos reféns? Seja um consumidor consciente! Somos nós que estamos no final dessa cadeia, bancando todo o processo (com ajuda dos incentivos governamentais, claro). FOOD, Inc. nos lembra de como a indústria do tabaco entrou em declínio por conta da pressão dos consumidores. Na hora das compras, devemos escolher o que é produzido localmente, vegetais e frutas da época e alimentos orgânicos. Consumir é uma forma contundente de votar. Literalmente, todos nós votamos, no mínimo três vezes por dia. E nosso voto pode ser contra ou a favor dessa indústria maligna, dependendo do que escolhemos consumir.

Falta agora um documentário que exponha as perigosas relações entre a indústria alimentícia e a farmacêutica…

Contra-ataque
Uma reportagem de Christine Kearney, da Agência Reuters, diz que após o lançamento de FOOD, Inc, associações comerciais representativas da indústria de carne nos EUA, que movimenta 142 bilhões de dólares por ano, se uniram para refutar as alegações feitas no filme. Lideradas pelo Instituto Americano da Carne, criaram sites, incluindo o Alimentos Seguros.com. “A campanha delas afirma que os alimentos norte-americanos são seguros, abundantes e de preços acessíveis”.

Para saber mais: takepart.com/foodinc

Para fazer o download do vídeo AQUI

fonte: Adital

Os agrotóxicos de uso agrícola e doméstico são responsáveis por mais de 50% das mortes causadas por intoxicação na Região Sul do Brasil. Um levantamento feito pela Fundação Oswaldo Cruz revelou que no ano de 2008, somente no estado, 20 óbitos ocorreram nessas condições. A presidente do Conselho de Segurança Alimentar e Nutricional Sustentável do estado (Consea/RS), Regina Miranda, alerta para a queda na qualidade nutricional dos alimentos.

“Em alimentos produzidos com agrotóxicos, a disponibilidade dos micronutrientes, que são fundamentais para a saúde, para o equilíbrio e regulação do organismo, são diminuídos. Mais do que isso, eles têm um efeito residual sobre o organismo. O organismo não é capaz de se livrar, se limpar, dos resíduos desses agrotóxicos. E eles causam doenças dos mais variados tipos.”

Inúmeras pesquisas já demonstraram que os danos na saúde vão desde alergias respiratórias, que se transformam em doenças crônicas, até o desenvolvimento de câncer,  má formação de fetos e diminuição da fertilidade. Regina cobra políticas de Estado mais eficientes para que ocorra uma redução nos riscos de contaminação por substâncias tóxicas.

“Existe uma confusão em tudo isso. Pouca capacidade do Estado de acompanhar, regular, capacitar os agricultores para o uso. Quem usa agrotóxico, não consegue utilizar os equipamentos sempre. Então, ele contamina o trabalhador da indústria que fabrica, contamina o agricultor que utiliza no solo e as pessoas que bebem água contaminada e come os alimentos com agrotóxicos.”

Nesta quarta-feira (13), o Ministério Público do Estado, em parceria com o Consea/RS, realizou uma audiência pública com o tema. “O uso irregular de agrotóxicos no Rio Grande do Sul.” Foram discutidas maneiras de pressionar o estado para garantir a produção de alimentos seguros.

De São Paulo, da Radioagência NP, Jorge Américo.

Nutricionista guarda Mc Lanche Feliz por um ano

Uma reportagem publicada no final de março deste ano pelo jornal britânico Daily Mail deixou seus leitores de boca aberta. Uma nutricionista americana resolveu fazer um teste para constatar se a comida do McDonald’s possui conservantes em excesso. O resultado foi assustador.

Durante um ano, Joann Bruso guardou um “Mc Lanche Feliz”, um kit composto por sanduíche, refrigerante e batata frita, que acompanham um brinquedo e é vendido para as crianças. “A comida normal tem que se decompor, cheirar mal… Entretanto, o lanche e as batatas não estragaram e isso mostra que as crianças não estão comendo de forma saudável”, declarou.

De acordo com a reportagem, Joann deixou o lanche e as batatas descobertos, em cima de uma prateleira em sua casa, no estado americano de Colorado, para checar o que aconteceria. Durante um ano, nenhuma mosca sequer chegou perto do sanduíche. “Eu deixava a janela aberta mas as moscas e outros insetos simplesmente ignoravam o ‘Mc Lanche Feliz'”.

“A comida é decomposta dentro do nosso organismo, que se aproveita dos nutrientes dela para transformá-los em combustível”, explica Joann. “Nossas crianças crescem de forma saudável quando comem comida de verdade”.

A nutricionista ainda explica que se o “Mc Lanche Feliz” foi ignorado por bactérias e micróbios que não fizeram a decomposição, isso significa que o corpo da criança também não consegue digerir esse tipo de comida de forma adequada.
Segundo dados apresentados pelo Daily Mail, pesquisas recentes afirmam que o pão da McDonald’s possui uma série de conservantes como propionato de sódio. Já o pickles utilizado pela rede de fast-food leva benzoato de sódio.

As batatas fritas, que Joann descreveu como estando “douradas mesmo um ano depois”, contém conservantes como ácido cítrico e pirofosfato de ácido de sódio, que mantém sua coloração.


http://www.vidavegetariana.com/site/noticias.php?page=noticias/309

Estudo diz que agrobusiness não resolve problema da fome e que adoção de práticas ambientais na agricultura pode dobrar produção

por DANIELLE BRANT (da PrimaPagina)

A produção agrícola baseada em padrões industriais e alimentos exportáveis (commodities) não colabora para combater a fome em vários países em desenvolvimento e frequentemente resulta em degradação ambiental, afirma um artigo publicado pelo CIP-CI (Centro Internacional de Políticas para o Crescimento Inclusivo), um órgão do PNUD em parceria com o governo brasileiro. Os autores do estudo defendem uma mudança de modelo, com incentivo para o que chamam de agricultura sustentável — baseada no conhecimento local e em técnicas de preservação.

“Este pode ser um momento oportuno para rever os métodos tradicionais da ‘revolução verde’, como subsídios a fertilizantes e pesticidas, e explorar alternativas sustentáveis e de baixo custo que ajudem a conservar os recursos hídricos e da terra”, defendem os pesquisadores Tuya Altangerel, do Escritório de Políticas para o Desenvolvimento, do PNUD, e o pesquisador Fernando Henao, da Universidade de Nova York, no texto Agricultura Sustentável: Uma saída para a pobreza de comida.

“A produção agrícola industrializada e a transformação de itens da cesta básica em commodities não ajudaram a aumentar o consumo de alimentos em muitos países em desenvolvimento, principalmente entre importadores de alimentos”, afirmam os estudiosos. Já as práticas sustentáveis “são mais eficientes em desenvolver um sistema de produção resistente”.

Eles citam uma pesquisa feita com 12 milhões de pequenos produtores em 57 países em desenvolvimento, segundo a qual os lavradores que adotaram práticas sustentáveis — como gestão integrada de nutrição e pragas, armazenamento de água de chuva e cultivo mínimo do solo — viram a safra crescer, em média, 79%. O maior salto (mais de 120%) ocorreu em pequenas propriedades irrigadas e jardins urbanos e hortas.

“Métodos de conservação, incluindo agricultura orgânica, podem atingir safra comparáveis às da agricultura industrial. Sustentadas ao longo do tempo, também geram lucros maiores e reduzem drasticamente o uso de pesticidas convencionais”, escrevem Tuya e Henao. Além disso, eles afirmam que as práticas sustentáveis asseguram ganhos ambientais e aumentam o valor nutricional dos alimentos.

No entanto, não é um caminho fácil. Adotar a agricultura sustentável requer intensa cooperação e construção de conhecimento em nível local. “Apesar de, inicialmente, isso poder elevar os custos, o lucro líquido em médio prazo ainda é maior do que na produção agrícola industrializada, principalmente se benefícios adicionais forem levados em consideração — como dinâmicas sociais fortalecidas, gerenciamento de recursos naturais locais e autossuficiência alimentar”, ressaltam.

Na prática, seguir princípios sustentáveis pode ajudar as 100 milhões de pessoas que foram jogadas no universo da fome, em 2008, devido à crise econômica mundial. Os pesquisadores também veem um impacto positivo na vida de mulheres que comandam pequenas propriedades rurais, já que a adoção da agricultura sustentável pode melhorar o uso da terra em longo prazo, assim como a qualidade da alimentação da família.

Fonte: PNUD

Claudia Lulkin, eco-nutricionista vegana, ativista pelos direitos animais, multicultural, mediadora social, adora o cheiro de mata, tomar banho de rio mas está em Porto Alegre no momento. Tem 54 anos, mora num sítio urbano, participou da Cooperativa Coolméia nos anos 80, teve um filho em parto de cócoras, como as índias, fez parte de movimento estudantil, foi hippie, trabalhou com dança, assessorou governos em projetos em nutrição, adora fotografia, e ainda pensa em voltar para o mato… Assim que for o momento.

ANDA – Claudia, em meio a tantas frentes em que milita, por que o veganismo?
Claudia Lulkin – O veganismo é um jeito de viver que promove a vida dos animais, cuida deles, os ouve, os entende, não os “usa”. No último ato da Vanguarda Abolicionista se dizia: “animais não são produto”… São vidas pertencentes ao mesmo Planeta onde vivo. E, claro, não se alimenta deles. Pratico uma vida eco-veg, o melhor que posso dentro de uma cidade.

ANDA – Costuma dizer que seu único dogma é a libertação animal. Como transitar entre esses diferentes públicos, muitos dos quais não abrem mão da exploração dos animais?
Claudia Lulkin –
É um jogo diário. Todo dia há um momento de “explicações”. Ou de um lanchinho “óbvio”: passas, castanhas… frutas… ou de alguma brincadeira quando alguém fala de comer algum bichinho eu falo… coitadinho… A energia passa a rolar por si só…as pessoas começam a trazer frutas nas reuniões, inventam coisas, barras de cereais… a coisa vai pegando….

ANDA – Em pleno Fórum Social Mundial, neste ano, você coordenou a cozinha ECOmunitária da Aldeia da Paz, servindo refeições veganas para cerca de 350 pessoas. Como isso se deu?
Claudia Lulkin –
Foi muito na sincronia… Fui a uma reunião do Acampamento da Juventude, apresentada como nutricionista vegana, havia uma pessoa da Aldeia, me falou que ainda não havia quem focalizasse a cozinha e que esta seria vegana. Topei na hora. Nem tinha muita idéia de nada. Mudou minha vida! A prática da ALDEIA DA PAZ, que acontece quando pessoas se encontram para criá-la, possivelmente poucas são as que já se encontraram algum dia, é uma prática sustentável, auto-construída. Fomos construindo tudo: a Cozinha, a estrutura de limpeza da água de lavagem dos alimentos e de louça, fizemos banheiros secos, chuveiros lindos, tenda de suor, tenda da cura, geodésica onde se conheceu o calendário maia, criamos o espaço da Fogueira e abrigamos o Fogo Sagrado que fica aceso ao longo de todo o Fórum Social Mundial, cortamos lenha, buscamos…e com mínimo impacto ambiental. No final ainda plantamos nas beiradas do lago à volta da área onde estávamos com mudas nativas. Conheci muitas medicinas, gentes biodiversas, culturas de Paz. E pudemos viver por 15 dias juntos nos alimentando do  mundo vegetal. Uma sensação de total liberdade e PAZ. As fotos de alguns dos belos momentos saíram em matéria na ANDA.

ANDA – Porto Alegre é a Capital de um Estado com tradição de carne e exploração dos animais, mas paradoxalmente possui inúmeros locais vegetarianos e veganos, duas telepizzas, bares e afins, além da forte presença dos grupos ativistas. Como vê isso?
Claudia Lulkin –
Porto Alegre é um lugar onde as novas idéias tomam corpo e se expandem. O naturalismo, o vegetarianismo, o movimento forte por uma agricultura orgânica tem base em POA há uns bons 35 anos ou mais. A politização e a busca de consciência sempre permearam a cultura local. Por vias “políticas” tradicionais, por vias “espirituais”, por vias das “medicinas alternativas”, das terapias não convencionais, os movimentos sociais, a expansão e experimentação de novas formas de produção de alimentos- a permacultura, a agrofloresta…. Aqui nasceu a feira ecológica, há 21 anos, base da agricultura orgânica, onde nunca foi liberado vender-se alimentos cárneos. Mesmo quando ainda não se tinha toda a clareza da situação animal.  Isso cria as condições para que vá se compreendendo as questões do momento e vá se gerando soluções.

ANDA – Segurança e soberania alimentar, de que se trata?
Claudia Lulkin –
Segurança alimentar é o direito que todo ser humano (é uma visão especista) tem de se alimentar com qualidade todos os dias e ter condições dignas de vida. A Soberania Alimentar se amplia para o território, para um País. Que este possa ter sempre garantido o alimento de qualidade para seu povo. Recém neste ano o Direito Humano à Alimentação Adequada entrou na Constituição brasileira!!!! E o Brasil, apesar de sua riqueza natural não é um país SOBERANO EM SUA ALIMENTAÇÃO, é dependente das regras de mercado impostas pelas organizações internacionais como a OMC, o FMI, a FAO, é subserviente das empresas multinacionais que comandam a cena e, alguns, se dão bem financeiramente, com essa visão dilapidadora da natureza brasileira, das suas terras ricas, das suas águas, da sua quantidade de SOL que o Brasil tem (uma riqueza inigualável). É nesse jogo que a Amazônia é queimada impunemente, que os animais são chamados de “PECUÁRIA”, que as terras são ocupadas com soja e grãos para alimentação “do gado para abate”… e que a fome continua a grassar em pleno BERÇO ESPLENDIdo. Além da cotidiana falta de nutrientes pois a alimentação está envenenada de agroquímicos, as águas poluídas, os solos sem vida…  As palavras escondem seus verdadeiros sentidos fazendo perder o sentido da comunhão com a natureza.

ANDA – Paisagismo alimentar é uma de suas propostas. Como funciona, na prática?
Claudia Lulkin –
Bom, ainda é uma idéia mas ela vai tomando corpo. É simples… é plantar em TODOS os lugares, em todos os pátios, em vazios urbanos, em pátios de hospitais, de prédios, de clubes, de escolas, colocar plantas em todos os muros, em todas as paredes, em todos os becos. Colocar árvores frutíferas, trepadeiras de flores, plantas medicinais, aromáticas, condimentares. Poderá alimentar pessoas,  pássaros, minhocas, borboletas. Vai colorir, oxigenar, hidratar e curar, e dar uma sentido do único verdadeiro tempo que é o ciclo da Vida na Natureza. E isso CURA. A PETA está falando em resgatar “the wildlife” fazendo jardins em todos os lugares. E mostra uma foto de um esquilo…Lindo! No meu pátio vem beija-flores, bem na porta de casa por conta das inúmeras flores  “lanterninha japonesa” que está bem crescida e florida nesta época (outono).

ANDA – Há décadas você lida com o lixo de forma pensada, inclusiva na arte-reciclagem. Como isso começou?
Claudia Lulkin –
Tive um namorado muito vanguardeiro que me falou do LIXO pela primeira vez. Aquilo mexeu comigo. Passei a pensar sobre o consumismo… descobrir a riqueza do que se chama lixo e ficar incomodada de não poder separar os resíduos e utilizar o orgânico. Nos anos 80 a Cooperativa Coolméia alugou uma casa no bairro Bom Fim, na João Teles, pertinho do Bar Ocidente. Lá começamos a levar nosso “orgânico” e criamos um bordão “LIXO É LUXO”, que depois se popularizou. Esse movimento impulsionou ações governamentais de separação de lixo. E fui encontrando a arte-reciclagem na moda- a customização, os antigos brechós (que eram poucos), os recortes, as colagens, a pegar embalagens lindas pelas ruas e, em 2003, montar a exposição “Espelhos de Camarim”, em Brasília, um trabalho todo em arte-reciclagem de móveis, madeiras encontradas em lixo, posters, latas…, do artista plástico Rasiko, que está vivendo em Lisboa, atualmente. Para fechar o ciclo, fui assessora da Cozinha Comunitária da UTC – Unidade de Triagem e Compostagem na Lomba do Pinheiro em POA, onde hoje há uma bela horta. Minha “pós-graduação”!!!!

ANDA – Você se sente marginalizada por suas posturas?
Claudia Lulkin – Sim, ainda sou marginalizada, apesar de já receber mais avais….

ANDA – A desobediência civil parece ser o ponto de partida para muitas mudanças necessárias no sistema. Concorda?
Claudia Lulkin –
Acho que a sociedade é a cara e a cabeça das pessoas. A sociedade impõe modelos, cultua o apego ao passado, tem uma dinâmica que não me faz bem, usa de uma medicina em que não acredito, não acolhe as pessoas nem os animais, trata as crianças como imbecis, pratica “tradições” cruéis, estabelece o medo, dá prioridade à economia e não a outros valores que a mim interessam… Na medida em que discordo dessas práticas e quero fazer as coisas do jeito que me fazem bem sem prejudicar ninguém e ser solidária com uma nova possibilidade de encantamento coletivo baseado na natureza, desobedeço o estabelecido como padrão.  A desobediência civil é um libelo, um posicionamento por direitos.

ANDA – Socialmente, como fazer a população mais simples compreender e usufruir do vegetarianismo/veganismo?
Claudia Lulkin –
Mostrando, estando junto, fazendo… sou muito Paulo Freire nessa hora. O povo é muito prático. Se come bem, gosta, se sente bem, vê que o intestino funciona, entende os argumentos pelos animais, pode aderir. Ou, pelo menos, integrar ao cardápio cotidiano. Não é com a prescrição da nutricionista do posto ou com flyers governamentais que ele assume uma mudança. É só com olho no olho e mão na panela, na terra… Depois que assume o que conhece…. incrível, só dá ótimos “feed backs”.E isso é ativismo, também.

ANDA – Quem a conhece pessoalmente sabe que você é uma jovem de 53 anos, com pique invejável. Qual o segredo?
Claudia Lulkin –
Quase 54… Segredo? Prazer de viver sendo desobediente, sendo ativista…. sendo ambientalista, vendo as flores nascerem, os verdes crescerem, brincando com o Pedro, meu neto, ouvindo seus papos, suas músicas, teatrando a vida com ele. Tendo uma família veg, uma alimentação saudável e MUITOS AMIGOS-IRMÃOS, de todas as idades, de todos os credos, de todas as cores.

Fonte: ANDA

Viver sem supermercados

por Esther Vivas

Ir comprar em um  supermercado se tornou  uma prática cotidiana. De fato cerca de 80% de nossas compras são feitas nas grandes cadeias de distribuição como Carrefour, Alcampo, Eroski, Corte Inglês e Mercadona, etc… Ainda que comemos e consumimos diariamente, de maneira frequente o fazemos mediante a compra em supermercados, poucas vezes paramos para pensar nas conseqüências que este modelo tem para todos aqueles que participam na cadeia de comercialização: campesinos, trabalhadores, consumidores, comercio local. Agora pode ser um bom momento para pautarmos estas questões.

Alguns impactos
A concentração empresarial em cada um dos setores da cadeia agro-alimentar está aumentando e o setor da distribuição não é uma exceção. A dinâmica na Europa, por exemplo, aponta uma tendência ascendente. Na Suécia, três cadeias de supermercados controlam 95,1% do mercado, na Dinamarca três cadeias monopolizam 63%, e na Bélgica, Áustria e França umas poucas companhias dominam mais de 50%. Cada dia temos menos portas de acesso aos alimentos, uma vez que o produtor tem menos opções para chegara até nós. O poder da indústria agro-alimentar é total e nossa alimentação é determinada por seus interesses econômicos.

Este modelo de distribuição visto no detalhe, que se generalizou nos últimos cinqüenta anos no Estado Espanhol, comporta um empobrecimento generalizado da atividade campesina, a homogeinização daquilo que consumimos, a precarização dos direitos trabalhistas tanto em seus centros comerciais como naqueles que os provém, a perda do comércio local, a promoção de um modelo de consumo insustentável e irracional. Vejamos algumas cifras:

O diferencial  entre o preço de um produto na origem( pago ao campesino) e no destino ( o que pagamos em um “super”) está numa média de 490%, segundo cifras do Sindicato campesino COAG, mas em relação a alguns alimentos este pode superar os 1.000%, como é o caso das batatas, os tomates, os pepinos e as cenouras. Enquanto é a grande distribuição quem fica com os lucros. Esta situação comporta um crescente empobrecimento da população campesina, com uma diminuição anual de sua renda em 26% nos últimos cinco anos. Com estes dados não nos surpreende que a cada três minutos na Europa desapareça uma área agrícola, segundo dados da Via Campesina, já que os pequenos produtores não podem competir com  agro-indústria.

No âmbito do trabalho, o trabalhador está submetido a ritmos de trabalho intensos, tarefas repetitivas e pouca autonomia de decisão, que comporta enfermidades, como o stress, o esgotamento, as dores crônicas nas costas e nas cervicais, etc… Também , os horários de trabalho altamente flexíveis, em função dos interesses produtivos da empresa, dificulta que se concilie a vida no trabalho com a vida  social e familiar, fazendo com que o trabalhador chegue a perder inclusive o controle sobre seu tempo livre.

O impacto no pequeno comércio é devastador. Se no ano de 1998 havia no Estado Espanhol 95 mil lojas, em 2004 esta cifra se reduziu a 25 mil. O comércio tradicional de alimentos vêm sofrendo uma erosão constante e incontrolável desde os anos 80, chegando a ser nos dias de hoje quase residual.

Alternativas
Todavia, podemos  viver sem supermercados? Os grupos e as cooperativas de consumo agro-ecológico, a compra direta dos campesinos, o comércio local, as cestas a domicílio, ir ao mercado… são algumas opções alternativas que implicam um modelo de comercialização de proximidade, estabelecendo uma relação direta e solidária entre o campesino/o campo e o consumidor/ a cidade. Se trata de opções de compra que estão em crescimento. Se antes do ano 2000 na Catalunha tão só existiam dez grupos de consumo ecológico, hoje em dia esta cifra chega quase a uma centena.

Esta ação coletiva no âmbito do consumo é fundamental para começar a mudar dinâmicas e chegar a mais pessoas. Freqüentemente nos falam de nosso poder individual como consumidores, mas ainda que a ação individual aporte coerência e é demonstrativa, por si só bem poucas coisas poderá mudar. A perspectiva política é chave. Por exemplo, eu posso formar parte de uma cooperativa de consumo e optar pela compra de alimentos ecológicos, mas se não proibirem os transgênicos chegará o dia em que tanto a agricultura convencional como a ecológica estarão contaminadas, fruto de uma co-existência impossível. Por tanto, faz falta mobilizar-nos, sair às ruas e exigir que queremos políticas agrícolas e alimentares que garantam um consumo saudável, respeitoso com a natureza e que leve em conta os direitos dos campesinos e dos trabalhadores.

A lógica capitalista que impera no atual modelo agrícola e alimentar é a mesma que afeta outros âmbitos de nossas vidas: a privatização dos serviços públicos, a especulação imobiliária, a deslocalização empresarial, a precariedade no trabalho. Mudar o atual sistema agro-alimentar implica uma mudança radical nos paradigmas. E para faze-lo a ação política e a criação de alianças como outros setores sociais( campesinos, trabalhadores, ecologistas, feministas…) é imprescindível.

Esther Vivas é co-autora do livro Supermercados, no gracias (Icaria editorial, 2007).
Artígo  publicado no semanario La Directa, nº 171. Traduzido por Paulo Marques para o blog http://www.brasilautogestionario.org

+ info: http://esthervivas.wordpress.com/portugues

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